[ESP] Construcción 78: Puertas del almacén (1)

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Con la subida progresiva de los muros van tomando forma las dos aberturas frontales del almacén y puedo proceder con la construcción de las puertas.



Al tratarse de un ambiente comercial, opto por estructuras menos elaboradas que la del portón principal: nada de clavos, y elementos metálicos reducidos al mínimo indispensable.
Como las hojas son muy anchas, uno de los dos portones esatrá equipado con una puertecita más pequeña para el acceso peatonal, mientras ambos podrán ser abiertos para el tránsito de mercancias y objetos de mayor tamaño.
Las hojas estarán sujetas a la estructura por medio de pivotes verticales que girarán dentro de aros de piedra (arriba) o agujeros en el suelo (abajo) sin el uso de quicios como ocurre en todas las puertas construidas hasta ahora.

La inspiración para este modelo procede principalmente de un dibujo encontrado en la enciclopedia medieval de Viollet-le-Duc, además de otras imágenes guardadas de internet y a partir de las cuales es posible reconstruir los mecanismos de cierre y de movimiento de las puertas, ya ausentes.

En particular, estas fotos de los restos del Palacio del Abad en el monasterio de Valldigna (España) me dieron indicaciones útiles para el diseño de las jambas.
En Génova también es posible ver semejantes estructuras (por ejemplo en la Porta Soprana), de todas formas creo que estos elementos sean comunes a la mayoría de los edificios medievales más allá de las diversas características locales.


Como siempre la primera fase empieza con el corte de las tablas, sobradas en parte de la construcción del portón lateral.


Antes del montaje voy redondeando con la lija las extremidades de los postes, creando así los pivotes sobre los cuales la puerta girará. Luego, con la cola de contacto, monto el marco exterior de las hojas, cuidando que las medidas correspondan a las del umbral y verificando la altura de las puertas con el proyecto.


Después es el turno del tablado exterior, que coloco a la vez en ambas hojas para que las líneas horizontales de las tablas coincidan. Posteriormente las esquinas externas de las tablas serán lijadas para facilitar el movimiento rotatorio de las hojas.


Una vez que las tablas estén bien pegadas al marco, coloco los dos travesaños y comienzo la construcción de la segunda puerta.

El proceso es el mismo, con la única diferencia que las hojas presentan un tercer travesaño intermedio que en la hoja izquierda enmarcará la puerta peatonal. Esta tendrá quicios de hierro y una mirilla central con reja en forma de cruz.
Se trata de elementos muy pequeños y en un primer momento no estoy seguro poder realizarlos, pero es evidente que las experiencias anteriores me han dado cierta seguridad y tengo éxito allá donde hace unos meses probablemente habría fracasado.




Ahora tan sólo queda colocar en su sitio las nuevas puertas. Bueno, antes tendré antes que abrir los agujeros en las losetas del umbral, algo que hasta hoy siempre intenté atrasar.
Como este post es ya bastante largo, espero no les importe si sigo atrasándolo hasta el próximo...

MATERIALES:
madera, alambre viejo, cola de contacto
HERRAMIENTAS:
pinzas, papel de lija, cutter, lijas, tenazas, yunque y martillo
MEDIDAS (en cm):
hojas: alto (pivotes incluidos) 7,2 (marco sólo) 6,2; ancho 2,6; grosor 0,5;
puerta peatonal: alto 3,2; ancho 1,8; grosor 0,5;
mirilla: 0,6 x 0,6




[ESP] Construcción 77: Arco de descarga

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Tras la construcción del pequeño arco para el nicho de la entrada, quiero entretenerme con algo más grande.
Hace tiempo, en un foro sobre la edad media, álguien me preguntó si pensaba insertar en los muros algún arco de descarga. Yo caí de las nubes, ya que ni siquiera me había puesto el problema.
Volví a mirar todas las fotos que había hecho en el casco antiguo de la ciudad y en mi última visita presté particular atención a ese respecto. En la mayoría de los muros que pude observar en Génova no estaban presentes arcos de descarga, salvo en algunas fachadas donde este elemento iba a aliviar las cargas verticales sobre puertas con arquitrabe u otras aberturas.
Hay que decir que los edificios medievales genoveses presentaban muchas ventanas en todas las plantas, generalmente bastante amplias, coronadas por arcos ogivales que de por sí desarrollaban una función de descarga.

Pondré algunas imágenes de estos arcos cuando llegue el momento de enfrentarme a su construcción. De momento mi idea es la de realizar un arco de descarga bastante grande en una porción de muro que no presente aberturas y que por eso podría cargarse de forma excesiva. De esta manera el peso debería ser desviado a los dos lados del arco, cayendo sobre el muro allá donde está reforzado por la estructura metálica y tiene mejor aguante.
Por supuesto todo esto prescinde de la presencia de arcos de descarga en los edificios genoveses, siendo más bien un test para la construcción de arcos de una cierta extensión, útil para ponerme a prueba para cuando se tratará de construir los arcos del pórtico y de las primeras ventanas...

El lugar elegido para la construcción es la parte posterior de la fachada lateral izquierda, cerca de la puerta que da al patio interior.
Primero voy preparando la cimbra de cartón, o sea el soporte provisional sobre el cual colocaré las piedras. Luego, en la mesa de trabajo, empiezo a trabajar las dovelas con el papel de lija y las lijas metálicas, hasta obtener unas piezas de tamaño similar pero con la misma curva en la cara interior y que encajen perfectamente entre ellas.
No es un trabajo demasiado complejo, pero es necesario verificar continuamente la curva de las dovelas con la de la cimbra para evitar pasarse y tener que repetir la pieza.
Si luego resulta alguna imperfección, se puede corregir al final, antes de colocar definitivamente el arco en la pared.


Los arcos de descarga suelen ser segmentos de arcos de medio punto o rebajados y no necesitan ser muy amplios para absolver a su tarea. Es más, en este caso el hecho de que el arco sea completo podría representar un error, ya que se presta más a un posible deslice hacia los lados.
Tendré en cuenta estas observaciones para el futuro. De momento me limitaré a terminar mi primer arco rellenando su intradós con los sillares, a la espera de que también la parte superior quede cubierta por el crecimiento del muro...


MATERIALES:
pizarra, cola blanca
HERRAMIENTAS:
pinzas, tenazas, papel de lija, serrucho, lijas
MEDIDAS (en cm):
amplitud: 6,4
altura: (al extrados: 2,5; al intrados: 2)




[ESP] Construcción 76: Nicho de la entrada

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En época medieval la decoración de las viviendas era bastante simple y se limitaba a unos pocos elementos: arquibancos, taburetes, sillas, mesas, alfombras, cortinas...
Sin embargo era común la presencia de nichos o recesos en los muros (por entonces bastante gruesos) divididos por estantes o cerrados por puertas de madera y que tenían la función de verdaderos armarios empotrados.

En la Domus, la construcción de los muros de la entrada ha alcanzado ya una buena altura, así que decido realizar aquí mi primer nicho.
El lugar elegido se encuentra en la pared derecha, inmediatamente por encima del banco de piedra. Sólo se tratará de un pequeño receso cubierto por un arquito ojival.


Primero hay que colocar los sillares laterales. Sobre éstos posaré el arco, compuesto de tan sólo cuatro dovelas. El corte y labra de las piedras presenta una pequeña novedad: es la primera vez que tengo que cortar elementos curvados y no sé bien como hacerlo. Voy un poco a ojo, a partir de dos segmentos rectos y trabajando con las lijas hasta obtener la misma curva y longitud. Luego los corto por la mitad y voy lijándolos un poco en las juntas para que las superficies coincidan.
Supongo que con el tiempo desarrollaré una técnica menos casual, pero por esta vez me considero aprobado.
El arquito se sujeta por si solo, o sea que los maestros constructores no mentían. Ahora un poco de cola lo fijará definitivamente a la pared...



El segundo paso es la construcción del muro de fondo, usando piezas más finas que quedarán bloqueadas en su posición por el relleno de piedras y cemento del muro. Nada especialmente complicado, y en unos pocos minutos ya puedo contemplar el nicho terminado y listo para acoger... ¿el qué? ¿una vela? ¿una estatuita votiva? No sé, aún no he decidido lo que voy a colocar en su interior.

Así es como queda el nicho después de la puesta en obra de las últimas piedras:



MATERIALES:
pizarra, cola blanca
HERRAMIENTAS:
pinzas, tenazas, papel de lija, serrucho, lijas
MEDIDAS (en cm):
ancho: 1
alto: (desde el suelo - 2,4) (desde la base hasta la clave - 2)
profundidad: 0,7




[ESP] Construcción 75: Portón lateral (2) - hojas y mecanismo de cierre

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Al final del primer post dedicado a la construcción del portón lateral, tomé nota de la falta de uno de los agujeros para  el montaje de las bisagras. Así que, antes de seguir con la construcción de la puerta tendré que solucionar este problema.
Remover parte de los sillares sería un trabajo difícil y correría el riesgo de romper alguna pieza. Por otro lado el espacio limitado en el que tengo que moverme me hace imposible abrir un agujero perfectamente perpendicular a la pared, incluso con el auxilio del eje flexible.
Al final decido intentarlo igualmente, obteniendo como resultado la ruptura de una de las brocas. El agujero conseguido hasta ahora no es muy profundo, pero con un poco de cola podría fijar el pernio en su interior.
Para empezar, relleno dicho agujero con una gota de cola blanca. Luego, cuando ésta ya está medio seca, inserto el pequeño segmento de alambre doblado en forma de "L" y dejo secar del todo.
En unas horas la cola se volverá transparente, disimulando su presencia.


Ahora puede comenzar la segunda fase: la construcción de las hojas de madera.
Como ya dije, la puerta será de doble hoja y ligeramente más pequeña con respecto a las demás. Esta vez me inspiro directamente en las ilustraciones encontradas en los libros de Viollet-le-Duc, realizando hojas con marco interior reforzado por travesaños diagonales y tablas exteriores verticales.


La madera usada y el método de corte de las tablas son los mismos del portón principal, así que abreviaré las descripciones pasando directamente a las imágenes de las hojas terminadas, equipadas con dos aros de hierro / llamadores.


La única diferencia de la otra puerta es en realidad el uso de una cola que se ha revelado más indicada para este tipo de trabajos: se llama "cola de contacto" y permite el montaje de piezas incluso muy pequeñas sin las feas rebabas que deja la cola blanca y sin recurrir a pegamentos más agresivos y difíciles de manejar. El único inconveniente son los "hilos" que se forman a veces alejando el tubo de las superficies recién pegadas, pero se pueden remover tranquilamente con un punzón antes de que solidifiquen.
De todos modos, para cualquier otra estructura en piedra seguiré usando la cola blanca como he venido haciendo hasta ahora.

Volviendo a nuestra puerta, el mecanismo de cierre, además del cerrojo y de eventuales palos verticales, verá la presencia de una tranca corrediza horizontal que irá de una jamba a otra bloqueando el portón en posición cerrada.

La presencia de la tranca por supuesto complica la construcción del muro y de las jambas, pero como ya he adquirido cierta experiencia en el corte de la pizarra, consigo realizar las piezas de forma bastante precisa.

El listón de madera se inserta dentro de entrantes creados en ambos muros, siendo uno de ellos más amplio para permitir su movimentación y remocción en posición abierta.
De hecho, cuando el acceso esté cerrado, la tranca quedará apoyada a una pared o tumbada en el suelo. Eso sí, para las operaciones de apertura y de cierre harán falta un par de brazos fuertes, mientras que en mi caso dos dedos son suficientes...




Las bisagras superiores y los otros hierros serán colocados más adelante, cuando los muros lleguen al nivel adecuado. Pero ya que en el último post se hablaba de mudanza, aquí os dejo una panorámica de la obra en su nueva colocación, enteramente dedicada a la construcción de la Domus.


MATERIALES:
pizarra, cola blanca, cola de contacto, madera, alambre viejo

HERRAMIENTAS:
cutter, pinzas, tenazas, papel de lija, serrucho, Dremel

MEDIDAS (en cm):
a hojas cerradas: 3,4 x 5,5 x 0,4
tranca: 0,3 x 0,3 x 4,9
hueco de la puerta: 3,8 x 1,9
anchura umbral: 2,6