[ESP] Construcción 57: Portón principal (3) - los clavos

07/01/16 | ۩ |

Ha llegado el momento de comprobar la validez de mi idea para realizar los clavos de hierro del portón.

Buscando algo útil en los cajones (no sólo en los míos) cayó en mis manos una cajita de simples alfileres de cabeza plana y redonda, y de inmediato me di cuenta que podían ser lo que estaba buscando. Su forma y tamaño eran perfectos, lo único que no encajaba era el tono: yo necesitaba algo más oscuro que no desentonase con los demás elementos metálicos de la puerta, mientras estos alfileres claritos y brillosos destacarían demasiado. Tenía que oscurecerlos de algún modo.
Descartando el uso del rotulador (poco duradero y de propiedades inciertas cuanto a reflejos de luz), se me ocurrió que podía intentar quemarlos.
¿Funcionará? ¿No funcionará? Bueno, voy a comprobarlo...


¡Sí, funciona! Ahí están los clavos para mi portón:



Por más seguridad efectuo un pequeño test sobre una tabla de la misma madera de la puerta. Clavando uno de los capullos, cortado antes con las tenazas, compruebo que la madera no se parte y el efecto general es bastante efectivo. Ahora ya puedo pasar al clavado definitivo.
Los alfileres no son muchos y a mi sólo me sirven las cabezas, así que serán insuficientes para cubrir las dos hojas de la puerta. Me veo obligado a comprar otra cajita, y los nuevos parecen más resistentes al fuego que los anteriores, aunque la diferencia es apenas perceptible.


En principio voy colocando los clavos en tres lineas verticales, a las cuales añado después otras dos intermedias sobre una parte de la superficie. Puede que luego siga con éstas hasta cubrir toda la puerta, pero no quiero cargarla demasiado.
Mientras, en el exterior de la puertecita, coloco un aro que servirá de picaporte (el clavo sobre el cual golpea el aro aún no estaba colocado cuando tiré las fotos).


El portón ya está listo para ser montado sobre sus quicios. Mejor dicho, lo sería si los quicios estuvieran ya en su sitio, pero así no es.
Para colocarlos tendré que prolongar de unos milímetros el muro hacia el interior. El espacio que tenía previsto para el hueco de la puerta no es suficiente para alojar a los ganchos de hierro, que para resultar más fuertes deberán ir bien metidos en la piedra.


Después de esta operación, finalmente puedo comprobar que las medidas de la puerta son correctas y que las dos hojas coinciden como esperaba.
Mano a mano que los muros irán creciendo en altura iré insertando los quicios medianos y superiores, bloqueando definitivamente las hojas en su posición. Desde aquel momento en adelante, quien no haya sido expresamente invitado por el señor de la casa, ya no podrá entrar en la Domus.


Tranquilos, si os presentáis a mi nombre, ninguna puerta cortará vuestro camino...

MATERIALES:
alfileres

HERRAMIENTAS:
pinzas, tenazas, hornilla de gas

DIMENSIONES (en mm):
Largo de los "clavos": 2
Diámetro de la cabeza: 1,5




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